JORGE VALDANO: «Johan era un ‘genialoide’ que cambió la cultura derrotista del Barça»
María Pisaca Gámez / Efe - El argentino Jorge Valdano,
rival, amigo y admirador de Johan Cruyff.
Fue rival en el césped y en los banquillos, amigo y admirador fuera del campo.
El día que lo conoció, en un partido de Copa entre el Alavés y el Barça, Cruyff le dijo: «Si tienes 20 años, para ti soy ‘don Johan’»
«Guardiola ha normalizado sus enseñanzas a un método aún vigente en La Masia»
«Johan Cruyff se abraza a la catalanidad para desafiarla, no para acomodarse a ella»
25 Mar 2026 - El Periodico Extremadura
FERMÍN DE LA CALLE
Madrid
— ¿Qué significa para usted la figura de Johan Cruyff ?
— Cruyff es, sin duda alguna, uno de los cinco grandes futbolistas de la historia del fútbol junto a Alfredo Di Stéfano, Pelé, Diego Armando Maradona y Lionel Messi.
— Usted habla de Cruyff con la pelota en los pies, pero habría que sumar también su influencia desde el banquillo.
— Si sumamos su relevancia como jugador a la de entrenador estamos hablando de la figura más importante de la historia del fútbol. Se trata de un jugador de superélite y de un entrenador que cambió el fútbol desde el banquillo.
— Dice que cambió el fútbol, pero ¿cambió también la cultura futbolística del fútbol español?
— Cuando Johan desembarca en España a mediados de los años 70 su presencia tiene incidencia directa en dos culturas. Primero en la del Barcelona, porque cambió la, por entonces, cultura derrotista del club. Había cierto punto de resignación. Y luego también cambia la cultura del fútbol español. Hablamos de una persona extremadamente pragmática que, sin embargo, pone el foco en la belleza del fútbol. Lo cual es muy significativo. Además Cruyff, que siempre fue extraordinariamente inteligente, aprovechó la complicidad de la Quinta del Buitre, una generación de futbolistas que alcanzó el éxito con una propuesta que priorizaba el talento. Johan los admiraba mucho, por más que fueran las estrellas de un Real Madrid que era su rival.
— Lo califica como «extraordinariamente inteligente»...
— Cruyff fue un genialoide que consiguió que la gente creyese en su propuesta porque además lo hizo ganando. Y el éxito es el único camino por el que se puede transitar en el fútbol cuando se quiere hacer creer a jugadores y a los aficionados en un modelo de juego. Cruyff era sinónimo de éxito.
— ¿Recuerda la primera vez que coincidió con él en un terreno de juego?
— Cómo no. Yo llegué a España siendo un pibe en el año 1975, vine desde Rosario a Vitoria fichado por el Alavés. Para entonces él brillaba en su máximo esplendor en el Barcelona. La primera vez que coincidimos en el campo fue en un partido de Copa entre el Alavés y el Barcelona. Johan era una figura singular en el césped. Gobernaba los partidos y los árbitros eran empleados suyos. Recuerdo que se produjo una falta y él tenía cogida la pelota bajo el brazo mientras atendían a un jugador en el césped. En ese momento me acerqué a Johan y le dije: ‘¿Por qué no te quedas con esa pelota y el resto jugamos con otra?’. Me miró y me dijo: ‘¿Cómo te llamas, chaval?’. Le dije: ‘Jorge Valdano’. Me preguntó la edad y le respondí: ‘Veinte años’. Y en ese momento, con el árbitro como testigo de la conversación, me dio una respuesta que nunca he olvidado: ‘Con 20 años para ti soy ‘don Johan’. Siempre guardé aquel momento en mi memoria como un instante divertido, pero años después descubrí una fotografía de ese momento en la que a él se le veía muy serio durante nuestra conversación. Era diferente, con una personalidad superlativa.
— Entiendo que aquella relación fugaz se afianzó con los años...
—Sí, por supuesto. Mi relación siempre fue de evidente admiración. Primero como futbolista, que fuimos los dos, y después como entrenadores, especialmente tras lo ocurrido en las Ligas de Tenerife.
— ¿Qué le hacía diferente como entrenador?
— Hablamos de alguien que tenía una visión clarividente del fútbol. Recuerdo que mientras otros se peleaban por fichar al central más áspero de la temporada previa, Cruyff contrató a Koeman para el Barcelona. Un defensa que sabía jugar al fútbol, un atacante que actuaba como defensa para salir jugando desde atrás. Y además el hombre que marcó el gol del triunfo de la primera Copa de Europa del Barça. Después Johan apostó por otros futbolistas como Michael Laudrup o como Romario, jugadores de un talento indiscutible, pero por los que nadie se atrevía a apostar por miedo a que no estuviesen a la altura de la exigencia del fútbol de élite. Él predicaba con el ejemplo y además le daba resultado. Johan era el técnico más pragmático que había, pero a la vez nadie arriesgaba más que él cuando detectaba a un jugador de talento y apostaba por él.
— No solo cambió la cultura derrotista del Barcelona y le puso a jugar, también muestra el camino al fútbol español...
— En aquellos tiempos el fútbol español se identificaba con la ‘furia’, que no es más que un estado de excepción de la actitud. Y en ese fútbol español tan aguerrido y sacrificado aterriza una figura como Cruyff para enseñarnos que hay que entregar la pelota a quienes saben cuidarla. El final de esa historia la conocemos todos...
— ¿Cómo se veía la figura de Cruyff desde el Real Madrid?
— El Real Madrid por entonces venía de ganar las Ligas con la Quinta de Buitre, aunque se nos resistía la Copa de Europa. Pero Johan logra algo muy importante en el Barcelona, algo que no había conseguido nadie antes al encadenar por primera vez cuatro Ligas. Desde Madrid le observábamos con admiración y con una rivalidad respetuosa, como no podía ser de otra forma.
— Ahora que se cumplen diez años sin Cruyff, ¿se mantiene vivo el legado de Johan en el Barça?
— Por supuesto que sí. Johan ha dejado un enorme legado en Barcelona que aún hoy se mantiene vigente. Como decía antes, Johan es un genialoide, y el Barcelona ha tenido la suerte de alumbrar a otro en la persona de Guardiola. Pep ha heredado ese legado de Johan y ha sido capar de normalizarlo, de armar un método a partir de las enseñanzas de Johan y todo eso desemboca en el mejor Barcelona de la historia. Pep es el cómplice necesario de Johan para convertir su legado en una herencia transversal que se sigue transmitiendo de generación en generación en La Masia. Cruyff está muy presente en el Barcelona de hoy en día.
— Cruyff también se abrazó a Cataluña.
— Johan se abraza a la catalanidad, pero lo hace para hacerla suya. Lo hace para desafiarla, no para acomodarse a ella.
— ¿Le echa de menos?
— ¿Y quién no?
— Gracias, Jorge.
— A vosotros, hablar de Johan siempre es un placer.
***
María Pisaca Gámez / Efe - L'argentino Jorge Valdano,
rivale, amico e ammiratore di Johan Cruyff.
JORGE VALDANO:
«Johan era un “genio” che ha cambiato la cultura del pessimismo del Barça»
Era un rivale sul campo e in panchina, ma fuori del campo era un amico e un ammiratore. Il giorno in cui lo conobbe, in una partita di Coppa tra l’Alavés e il Barça, Cruyff gli disse: «Se hai vent’anni, per te sono “don Johan”»
«Guardiola ha reso le sue insegnamenti parte integrante di un metodo ancora in vigore alla Masia»
«Johan Cruyff abbraccia la catalanità per sfidarla, non per adattarsi ad essa»
25 marzo 2026
El Periodico Extremadura
FERMÍN DE LA CALLE
Madrid
— Cosa significa per lei la figura di Johan Cruyff?
— Cruyff è, senza alcun dubbio, uno dei cinque grandi calciatori della storia del calcio insieme ad Alfredo Di Stéfano, Pelé, Diego Armando Maradona e Lionel Messi.
— Lei parla di Cruyff con il pallone tra i piedi, ma bisognerebbe aggiungere anche la sua influenza dalla panchina.
— Se sommiamo la sua importanza come giocatore a quella come allenatore, stiamo parlando della figura più importante nella storia del calcio. Si tratta di un giocatore d’élite e di un allenatore che ha cambiato il calcio dalla panchina.
— Lei dice che ha cambiato il calcio, ma ha cambiato anche la cultura calcistica del calcio spagnolo?
— Quando Johan sbarcò in Spagna a metà degli anni ’70, la sua presenza ebbe un impatto diretto su due culture. Innanzi tutto su quella del Barcellona, perché cambiò la cultura, all’epoca, disfattista del club. C’era un certo senso di rassegnazione. E poi cambiò anche la cultura del calcio spagnolo. Parliamo di una persona estremamente pragmatica che, tuttavia, poneva l’accento sulla bellezza del calcio. Il che è molto significativo. Cruyff, che è sempre stato straordinariamente intelligente, inoltre ha saputo sfruttare la complicità della Quinta del Buitre, una generazione di calciatori che ha raggiunto il successo con un progetto che dava priorità al talento. Johan li ammirava molto, per quanto fossero le stelle di un Real Madrid che era suo rivale.
— Lo definisce «straordinariamente intelligente»...
— Cruyff era un genio che è riuscito a far credere alla gente nel suo progetto perché, inoltre, lo ha fatto vincendo. E il successo è l’unica strada percorribile nel calcio quando si vuole far credere a giocatori e tifosi in un modello di gioco. Cruyff era sinonimo di successo.
— Ricorda la prima volta che lo ha incontrato su un campo da gioco?
— Ma certo. Sono arrivato in Spagna da ragazzino nel 1975, sono venuto da Rosario a Vitoria ingaggiato dall’Alavés. A quel tempo lui era all’apice della sua carriera al Barcellona. La prima volta che ci siamo incontrati in campo è stato in una partita di Coppa tra l’Alavés e il Barcellona. Johan era una figura singolare sul campo. Dominava le partite e gli arbitri erano al suo servizio. Ricordo che ci fu un fallo e lui teneva il pallone sotto il braccio mentre soccorrevano un giocatore a terra. In quel momento mi avvicinai a Johan e gli dissi: «Perché non ti tieni quel pallone e noi altri giochiamo con un altro?». Mi guardò e mi disse: «Come ti chiami, ragazzo?». Gli risposi: «Jorge Valdano». Mi chiese l’età e io risposi: «Vent'anni». E in quel momento, con l’arbitro a testimoniare la conversazione, mi diede una risposta che non ho mai dimenticato: “A vent’anni per te sono ‘don Johan’”. Ho sempre conservato quel momento nella mia memoria come un istante divertente, ma anni dopo ho scoperto una fotografia di quel momento in cui lui appariva molto serio durante la nostra conversazione. Era diverso, con una personalità superlativa.
— Mi sembra di capire che quel rapporto fugace si sia consolidato con il passare degli anni...
— Sì, certo. Il mio rapporto è sempre stato di evidente ammirazione. Prima come calciatori, cosa che eravamo entrambi, e poi come allenatori, specialmente dopo quanto accaduto nei campionati di Tenerife.
— Che cosa lo rendeva diverso come allenatore?
— Stiamo parlando di una persona che aveva una visione lungimirante del calcio. Ricordo che mentre gli altri si contendevano il difensore centrale più aggressivo della stagione precedente, Cruyff ingaggiò Koeman per il Barcellona. Un difensore che sapeva giocare a calcio, un attaccante che agiva come difensore per costruire il gioco dalla difesa. E poi l’uomo che segnò il gol della vittoria nella prima Coppa dei Campioni del Barça. In seguito Johan ha puntato su altri calciatori come Michael Laudrup o Romario, giocatori dal talento indiscutibile, ma su cui nessuno osava scommettere per paura che non fossero all’altezza delle esigenze del calcio d’élite. Dava l'esempio e, inoltre, otteneva risultati. Johan era l'allenatore più pragmatico che ci fosse, ma allo stesso tempo nessuno rischiava più di lui quando individuava un giocatore di talento e scommetteva su di lui.
— Non solo ha cambiato la cultura disfattista del Barcellona e lo ha fatto giocare, ma ha anche indicato la strada al calcio spagnolo...
— A quei tempi il calcio spagnolo si identificava con la “furia”, che non è altro che uno stato d’eccezione dell’atteggiamento. E in quel calcio spagnolo così agguerrito e sacrificato arriva una figura come Cruyff per insegnarci che bisogna consegnare la palla a chi sa prendersene cura. Il finale di quella storia lo conosciamo tutti...
— Come veniva vista la figura di Cruyff dal Real Madrid?
— All’epoca il Real Madrid aveva appena vinto i campionati con la «Quinta de Buitre», anche se la Coppa dei Campioni continuava a sfuggirci. Johan però riuscì a realizzare qualcosa di molto importante al Barcellona, qualcosa che nessuno aveva mai fatto prima: conquistare per la prima volta quattro campionati consecutivi. Da Madrid lo osservavamo con ammirazione e con una rivalità rispettosa, come non poteva essere altrimenti.
— Ora che sono passati dieci anni senza Cruyff, l’eredità di Johan al Barça è ancora viva?
— Certamente sì. Johan ha lasciato un’eredità enorme al Barcellona che ancora oggi è attuale. Come dicevo prima, Johan è un genio, e il Barcellona ha avuto la fortuna di farne nascere un altro nella persona di Guardiola. Pep ha ereditato quell’eredità di Johan ed è stato capace di normalizzarla, di costruire un metodo a partire dagli insegnamenti di Johan e tutto ciò sfocia nel miglior Barcellona della storia. Pep è il complice necessario di Johan per trasformare la sua eredità in un patrimonio trasversale che continua a tramandarsi di generazione in generazione alla Masia. Cruyff è molto presente nel Barcellona di oggi.
— Anche Cruyff aveva abbracciato la Catalogna.
— Johan aveva abbracciato la catalanità, ma per farla sua. Per sfidarla, non per adattarsi ad essa.
— Le manca?
— E a chi non manca?
— Grazie, Jorge.
— A voi, parlare di Johan è sempre un piacere.
Commenti
Posta un commento